No sufre quien mancha la manta sino quien la lava

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Por: Roberto Montoya Martínez

En el artículo anterior juzgamos duramente la salida de TV Azteca de Magda Rodríguez sin ver el trasfondo de la acelerada y brusca decisión de la productora, que ya está instalada en Televisa, empresa donde diera sus primeros pasos a nivel profesional. Esto va más allá del ofrecimiento económico, simplemente se cobró una vieja deuda que la empresa tenía con ella, y no precisamente en marmaja, sino una cuestión de honor, de integridad moral y dignidad. Pongan ojo al parche.

Como ustedes recordarán, el pasado jueves 21 de diciembre, la productora de ENAMORÁNDONOS dijo “Si tienen tele, ahí se ven”, cogió sus chivas y con todo y parentela puso pies en polvorosa. Muchos la tildamos de traidora y malagradecida, pero hay algo detrás de lo que se consideré un acto desleal y deshonesto. Todo ocurrió durante la segunda mitad de la década pasada, cuando la susodicha atravesó por un momento difícil, había fallecido su padre, pese a lo anterior se presentó a trabajar como la profesional que es, ella cumplió con su deber, y lo mínimo que le pedía a la compañía era que le permitiera despedirse de su padre cual era debido y darle cristiana sepultura, petición que fue denegada, y sin la menor indulgencia la mandaron a la porra. Tras ese trago amargo, y a consecuencia de, se marchó de la televisora en busca de otros derroteros profesionales, para ello tuvo que cruzar al otro lado del charco, parea variar, llevándose a toda su familia. Después de casi 10 años se repitió la historia, solo que la señora Rodríguez salió muy chicha y les pagó con la misma moneda, quedando caballo a caballo con el canal, amén de que la empresa de San Ángel hizo acopio de la renta de los edificios que tiene en alquiler para poder pagar a su más reciente adquisición que vuelve a la compañía donde dio sus primeros pasos como profesional de la televisión. Un poco por ambición, un poco por venganza, el hecho es que hicimos mal en juzgar a Magda duramente sin conocer la verdad. Si acaso lee este artículo, le ofrecemos una disculpa, el que no sabe es como el que no ve.

No sufre quien mancha la manta, sino quien la lava. En lo que Televisa tiene resuelto su problema, para Azteca comienza su viacrucis, ya que el reto será mantener de manera estable el rating de ENAMORÁNDONOS, cuya nave puede zozobrar si Alejandro Esquivel, productor en turno de la serie, no la mantiene a flote. Al menos EL CLUB DE EVA sí saldrá al aire uy sostendrán el compromiso que hicieron con Verónica Del Castillo, Laura G, y Anette Cuburu, hasta eso que la emisión salió ganando, ya que Esmeralda Ugalde estará en lugar de la nini Andrea Escalona. Esperemos que la suerte que ahora tiene Azteca no le dure lo que al pobre la alegría.