Sordos e irresponsables

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Finalmente, aprobaron la Ley de Seguridad Interior, a pesar del creciente rechazo público dentro y fuera de México.
De nada sirvieron las protestas y las advertencias por parte de la ONU, la Comisión Interamericana de los Derechos Humanos, la Comisión Nacional de los Derechos Humanos, la UNAM y un amplio conjunto de instituciones, organizaciones y de ciudadanos.
A la mayoría de nuestros legisladores terminó valiéndoles la seria amenaza contra nuestros derechos humanos, y terminaron legalizando lo ilegal.
Si como estábamos hasta antes de esta reforma los abusos de poder eran continuos y casi siempre impunes, la situación empeora porque nuestras fuerzas armadas ahora tienen licencia para cometer cualquier delito que se les antoje, sin ser molestados por la “justicia”.
Habla muy mal de este gobierno y del presidente Enrique Peña Nieto su cerrazón a escuchar voces tan autorizadas como las ya señaladas.
Por supuesto que llevan buena parte de la culpa los diputados federales y senadores que dieron su voto a favor, pero muy bien sabemos que la mayoría de los legisladores en ambas cámaras votó así por la simple razón de que así lo ordenó el principal habitante de Los Pinos.
Por si le faltaban malas notas al ejecutivo federal, que desde hace rato está convertido en una pesadísima losa para los candidatos del PRI, que en la elección del año próximo enfrentarán un escenario muy complicado.
El ejecutivo y el legislativo, con un enorme desprecio hacia el pueblo que los mantiene, y el judicial más calladito, pero en la misma sintonía, sumado a las directrices de las mafias del poder.
Pretexto tras pretexto, algunos muy infantiles y otros tremendamente irresponsables, vivimos cada vez más en una dictadura con nuestros derechos violentados con frecuencia e impunidad que ya poco nos asombran.
De ninguna manera son casualidades los continuos embates a nuestras garantías constitucionales, a veces en lo oscurito y otras en público y con la mayor de las desvergüenzas, desoyendo las voces de alerta y de protesta.
Contra la Ley de Seguridad Interior, la Comisión Nacional de los Derechos Humanos ya anunció que recurrirá a las instancias legales competentes en busca de echar abajo esta reforma atentatoria contra la propia constitución.
Veremos cuántos “daños colaterales” más vemos en el camino.
Porque para nuestro gobierno, no nos queda más que aguantar cuando militares y marinos asesinan niños inocentes.
Y aléguenle al ampáyer.
De nueva cuenta, no me puedo quedar con repetirlo: Enrique Peña Nieto… la porra te saluda.

TIEMPOS BURLADOS

Comenzaron las precampañas de los candidatos presidenciales, aunque sean únicos.
Cuando cambiaron las reglas, dizque acortando los tiempos de campaña, cacaraquearon el huevo a todo lo que da, para terminar en la descarada burla que ahora vemos.
Lo peor de todo es que para donde miremos es la misma cosa, por más que uno de ellos se disfrace como la única esperanza positiva, con el abierto descaro de anunciarnos su disposición para perdonar completamente a los políticos que nos han robado y a los mafiosos que tantas vidas inocentes han cobrado.
Dizque por el bien de la nación.
Ah, y con la abierta complicidad de ciudadanos que miden lo mismo con varas diferentes, porque les vale o porque no les alcanza para darse cuenta de tan irresponsable actitud.